spot_img

dijo que el plan de la FIFA fue “peor que la Superliga” y anticipó que tendrá rival en las elecciones



La guerra por el poder en la FIFA sumó un nuevo capítulo y esta vez Aleksander Ceferin decidió subir el tono. El presidente de la UEFA aseguró que el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), con el que Gianni Infantino pretendía abrir a inversores privados parte del negocio de las principales competiciones del organismo, era “incluso peor que el plan de la Superliga”. Y fue todavía más lejos: advirtió que, si el suizo se presenta a las elecciones de marzo de 2027, tendrá un candidato enfrente.

“Creo que este plan es incluso peor que el de la Superliga. En el primer caso, clubes muy importantes querían crear su propia liga, algo que está mal y que destruiría el fútbol. Pero en este caso, el fútbol sería literalmente vendido”, disparó Ceferin durante una entrevista con el podcast The Rest is Politics: Leading.

El dirigente esloveno fue una de las caras principales de la rebelión que obligó a la FIFA a archivar a principios de agosto el proyecto FFE. La iniciativa proponía crear una compañía separada de la estructura tradicional del organismo para administrar sus activos comerciales más valiosos, entre ellos el Mundial y el Mundial de Clubes, y vender hasta el 20 por ciento a inversores privados. La empresa había sido valuada en unos 20.000 millones de dólares y la operación podía aportar alrededor de 4.200 millones.

Infantino defendió inicialmente la idea con el argumento de que permitiría multiplicar los recursos destinados a las 211 asociaciones nacionales y llegó a prometer hasta 86 millones de dólares para cada federación durante un período de doce años. Pero el rechazo fue creciendo por la falta de consultas y transparencia en el proceso hasta que la FIFA terminó dando marcha atrás.

“Estoy absolutamente seguro de que el plan está muerto. Para mí, lo más importante es que detuvimos otro intento de vender el deporte. Es difícil imaginar qué clase de personas venderían un deporte que pertenece a todos”, sostuvo ahora Ceferin.

La caída del FFE, sin embargo, no terminó con la crisis. Al contrario. El conflicto dejó de ser una discusión comercial para convertirse en una batalla abierta por el control de la FIFA. UEFA, la Confederación Asiática (AFC) y Concacaf profundizaron en los últimos días su enfrentamiento con Infantino mediante una carta conjunta en la que hablaron de “engaño”, “pérdida de confianza” y cuestionaron directamente su estilo de conducción. Infantino conserva, en cambio, el respaldo de la Conmebol y de la Confederación Africana.

Ceferin confirmó además un dato que muestra la dimensión de la ruptura: desde que estalló el escándalo no volvió a hablar con Infantino. “No se puso en contacto conmigo desde que ocurrió esto”, reveló.

Y enseguida puso sobre la mesa el escenario electoral. “Hay dos opciones. Una es que comprenda que no tiene apoyo, y no me refiero únicamente al apoyo político de quienes votan, sino al de la comunidad del fútbol, los hinchas, los jugadores, exjugadores y entrenadores. Y la segunda es que vaya a las elecciones de marzo, pero en ese caso creo que tendrá un candidato enfrente. Todavía no sé quién”.

La advertencia tiene una fecha concreta. El 18 de noviembre vence el plazo para presentar candidaturas y el 18 de marzo de 2027 el Congreso de la FIFA elegirá presidente en Rabat. Infantino buscaría allí su cuarto y último mandato, aunque por primera vez desde que llegó al poder en 2016 aparece la posibilidad real de que deba competir contra un adversario. Entre los nombres que circulan está Victor Montagliani, presidente de Concacaf, mientras también ganó protagonismo Lise Klaveness, titular de la Federación Noruega y una de las primeras dirigentes que reclamaron abiertamente la renuncia del suizo.

Ceferin, en cambio, descartó convertirse personalmente en candidato. “Mi credibilidad es mucho, mucho, mucho mayor si no estoy interesado en el cargo”, aseguró.

El presidente de la UEFA también volvió sobre otro de los puntos que erosionaron la figura de Infantino: su estrecha relación con Donald Trump. “Creo que uno es ingenuo si piensa que un político como él, o cualquier político, es un buen amigo. En el momento en que te convertís en un problema, dejás de ser amigo de un político”, sostuvo.

Y recordó especialmente el episodio protagonizado durante el Mundial por Folarin Balogun. Trump reconoció entonces que había llamado a Infantino para pedir una revisión de la tarjeta roja recibida por el delantero de Estados Unidos y posteriormente la sanción que debía impedirle disputar los octavos de final contra Bélgica fue suspendida. Infantino confirmó después la existencia de aquella comunicación, aunque defendió la independencia de los órganos disciplinarios de la FIFA.

“Eso fue más que impactante”, afirmó Ceferin. “Tenemos reglas y si no respetás tus propias reglas, entonces el juego no tiene ningún sentido. Casi todos quedaron impactados. Simplemente no todos se atrevieron a hablar”.

La ofensiva europea tuvo además otro movimiento. Las seis federaciones nórdicas difundieron una declaración conjunta en la que afirmaron haber “perdido la confianza” en Infantino y reclamaron garantías vinculantes para impedir que la FIFA vuelva a abrir la propiedad de su estructura o sus competiciones al capital privado. Noruega ya había sido la primera federación en pedir directamente la salida del presidente.

El FFE quedó archivado, pero el problema de Infantino ya es otro. Hasta hace apenas unas semanas, después del Mundial 2026, parecía encaminarse hacia una nueva elección sin oposición. Ahora tiene enfrente una alianza integrada por tres confederaciones y una advertencia explícita de Ceferin: si decide defender su corona en marzo, esta vez puede haber alguien dispuesto a disputársela.



Source link

Articulos Relacionados

Comentarios

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir Articulos

spot_img

Ultimos articulos

Newsletter

Subscribe to stay updated.