Mattia Colnaghi se refugia en su casa del calor intenso que azota Italia. Su habitación en Monza podría confundirse con la de cualquier adolescente. Una de las paredes está ocupada por un panel de corcho con carteles pinchados. «Ahora estoy estudiando», cuenta, aunque no se refiere al nuevo circuito de Madrid, en el que la Fórmula 3 hará ensayos el 24 y 25 de agosto y cerrará su temporada, el 13 de septiembre. «Voy a hacer el examen teórico en septiembre. Creo que en octubre puedo conseguir el carnet de conducir, espero que sí«, agrega quien acaba de cumplir 18 años y sumó cuatro cuartos puestos en las últimas dos fechas.
«Ahora apuntamos a un podio, a una victoria, a resultados mejores. Creo que se puede ganar. Campos y Trident son los rivales. En Hungría había posibilidad de algo más, pero un error de mi parte comprometió la carrera. Tengo confianza en lo que podemos conseguir en Monza y Madrid», avisa quien nació en Italia pero representa a Argentina -el país de su mamá- desde que arrancó en esta escalera hacia la Fórmula 1, con el apoyo de la Academia Red Bull.
Los austríacos se interesaron en él tras sus títulos consecutivos en la Fórmula 4 española y la Eurocup-3, pero su camino recién empieza. «Es un poco temprano», aclara cuando en la conferencia de prensa virtual le preguntan sobre sus chances de ascender a la F1.
«Seguramente, estoy en el grupo detrás de Nicola Tsolov y junto a Ernesto (NdR: el mexicano Rivera, quien corre con el Campos Racing en F3 y está en la Academia desde 2024) para entrar y formar parte del equipo de Fórmula 1. Primero está Nicola, que está haciendo una temporada muy buena, tiene muy buena chance de lograr el título en Fórmula 2 y vamos a ver si puede pasar el año que viene a Fórmula 1. Y después, Ernesto y yo, que la vamos a luchar«, analiza esperanzado. Los datos del simulador y el rendimiento en pista serán los que determinen quién logra subir los siguientes escalones.
Mattia Colnaghi en el mítico Spa Francorchamps. Allí sumó sus primeros dos cuartos puestos. Foto Prensa Mattia ColnaghiColnaghi afirma que el equipo austríaco le «dio un poco de margen» y lo «sigue apoyando en una temporada muy difícil». «Ellos entienden que estoy aprendiendo y que es mi primer año en una categoría muy difícil. Entienden que a veces el año no va como uno lo espera y que es un paso muy grande de la Eurocup a la F3 y un piloto tiene que madurar mucho para correr bien en la Fórmula 3», comparte.
«Pero creo que siempre hay presión: si mis compañeros del MP Motorsport hubieran peleado adelante por el campeonato y yo no, creo que hubiese sido distinto. Ven esa situación y lo que puedo hacer con lo que tengo. Más que criticar, me ayudaron mucho en entender lo que hice mal«, sostiene quien cambió su mentalidad y cómo y en qué trabaja desde que fue captado por Red Bull. «La academia la tomo con una escuela. Hay mucho aprendizaje. Y tengo el lujo de hacer simulador en Milton Keynes», reafirma.
Consultado por Clarín sobre si sintió un cambio a nivel económico desde que comenzó en Fórmula 3, especialmente desde el apoyo de capitales privados argentinos, Colnaghi confiesa: «Por el lado de sponsors e industria argentina todavía no, seguramente es algo que vamos a ver si se puede conseguir algo».
Ese apoyo, en cambio, sí comenzó a notarlo con el público: «Por el lado del apoyo de los fans de Argentina es mucho. Agradezco mucho a todos. No me esperaba una temporada tan difícil, con resultados que no fueron de los mejores ni los que quería, y había siempre mucho apoyo positivo desde Argentina. Eso fue muy lindo ver y me ayudó mucho en mi temporada».
A falta de dos fechas, el objetivo ya no pasa por recuperar lo perdido, sino por cerrar el año con una alegría. No es una ilusión sin fundamentos. Colnaghi asegura que el equipo encontró recientemente una dirección que le permitió dar un paso adelante, especialmente en clasificación, uno de los aspectos que más le costaron durante su primer año en la categoría. “Es una categoría muy difícil, sobre todo en la clasificación, donde no me sentía muy bien. No sé por qué. No tenés muchas vueltas y siempre había algo más que yo podía hacer y no lo hacía. En las últimas dos fechas dimos un paso adelante con el auto y también aprendí a no cometer errores”, reconoce.
Colnaghi viene de sumar dos cuartos puestos en Hungría, como lo había hecho en la anterior fecha, en Bélgica. Foto Prensa Mattia ColnaghiLa primera de esas dos estaciones tendrá un significado especial. Colnaghi nació en Monza y, a diferencia de lo que ocurre habitualmente con los pilotos que llegan a la Fórmula 3, esta vez no tendrá que viajar para competir: podrá dormir en su propia casa durante todo el fin de semana.
“Para Monza, en términos técnicos, me voy a preparar como para cualquier carrera, pero es la carrera de casa para mí y estoy acá. Me voy a quedar en casa durante el fin de semana y eso es un lujo. Es muy importante conseguir un buen resultado porque es también mi casa”, cuenta.
Antes de llegar a Madrid, además, tendrá una oportunidad importante para seguir trabajando sobre un circuito que será nuevo para todos. El lunes y martes realizará dos jornadas de pruebas en el trazado español, donde la Fórmula 3 cerrará su temporada. “El simulador ayuda mucho porque es un circuito nuevo para los pilotos y los equipos. Tenemos estos dos días de prueba que nos ayudan mucho”, explica.
El entrenamiento virtual es, de hecho, una de las herramientas que más utiliza. Desde que ingresó a la Academia Red Bull, su preparación se volvió mucho más precisa y basada en datos. Y Colnaghi no reniega de una faceta que, a los 18 años, parece casi inevitable: también disfruta del simulador fuera de su trabajo profesional. “Es muy difícil mejorar el auto en el simulador, porque es diferente. Soy un pro del simulador, un pibe que pasa mucho tiempo también en casa con el e-racing”, bromea.
Mientras intenta cerrar de la mejor manera su primer año en Fórmula 3 –está a nueve puntos de quien cierra el top 10, Pedro Clerot-, el futuro empieza a aparecer en las conversaciones. Él, sin embargo, evita adelantarse. Todavía no anunció qué hará en 2027 y tampoco tuvo contacto directo con el equipo de Fórmula 1 de Red Bull.
“Ahora se empieza a hablar del año que viene; todavía no se puede decir«, responde sobre el primer punto. Y admite: “Todavía no tuve la oportunidad de trabajar con el equipo de Fórmula 1. Vamos a ver si al final de este año, durante el invierno se puede. Me gustaría mucho”.
Por eso, el italo-argentino intenta disfrutar el proceso. Sabe que en apenas seis años pasó de competir en un campeonato italiano a ganar dos títulos, convertirse en integrante de la Academia Red Bull y correr en una de las teloneras de la F1. Y tiene claro cuál es el consejo que se daría a sí mismo si pudiera volver al comienzo de ese recorrido: “Para mí es muy importante quedarse humilde. Creo que soy un chico muy normal. Respeto mucho a todos. Y que sean humildes es un consejo que daría. Y que siempre tenés que creer en los sueños”.


